RESSACA - Causas, Síntomas y Cómo curar

RESSACA - Causas, Síntomas y Cómo curar

introducción

El alcohol es una de las drogas más consumidas en todo el mundo. Los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que cerca del 30% de los hombres y el 10% de las mujeres en Brasil consumen alcohol en exceso al menos una vez por semana. Además, casi el 80% de los jóvenes dicen consumir bebidas alcohólicas regularmente.

En este texto vamos a explicar lo que es la resaca, una de las consecuencias de la intoxicación por el alcohol.

Para saber más sobre los peligros de las bebidas alcohólicas, lea también los siguientes artículos:

  • EFECTOS DEL ÁLCOHOL | Tratamiento del alcoholismo
  • INTERACCIÓN DEL ALCOHOL CON REMEDIOS Y ENERGÉTICOS

Para entender la resaca es necesario antes saber por qué quedamos borrachos y cuáles son los efectos del exceso de alcohol en el organismo. Por lo tanto, antes de hablar propiamente de la resaca, vamos a revisar lo que pasa con el alcohol después de que el mismo sea ingerido.

Información de vídeo

Antes de seguir adelante, asista a esta corta animación que resume las informaciones que serán detalladas en este artículo.

¿Cómo se metaboliza el alcohol en el organismo?

Cuando comemos o bebemos una sustancia cualquiera, pasa básicamente por tres etapas: digestión, absorción y metabolización por el hígado. Es decir, todo alimento que es absorbido por el tracto gastrointestinal obligatoriamente pasa por el hígado antes de alcanzar cualquier otro órgano. Esto vale para alimentos, alcohol, medicamentos, drogas, etc. El hígado es una especie de centro de tratamiento de las sustancias ingeridas. La mayor parte de lo que se ingiere sólo llega a la circulación sanguínea central después de haber sido procesado por el hígado. El nombre de este proceso es "metabolismo hepático".

En el caso del alcohol, el 80% pasa el hígado y el 20% puede alcanzar la circulación sanguínea directamente. Estos 20% circulan por el organismo y acaban llegando nuevamente al hígado, donde serán metabolizados.

Entre los diversos papeles del metabolismo hepático, uno de ellos es inactivar sustancias tóxicas que se hayan ingerido, como el alcohol (etanol), por ejemplo.

En realidad, el proceso de metabolización hepática del alcohol es curioso, pues, como el hígado humano no produce una enzima que neutraliza directamente el alcohol, primero lo transforma en acetaldehído, y sólo después en ácido acético, que es un metabolito no activo y no tóxico. El problema es que el acetaldehído es una sustancia aún más tóxica que el propio alcohol. Por lo tanto, hasta que el hígado transforme el acetaldehído en ácido acético, el organismo acaba teniendo que lidiar con dos sustancias tóxicas.

Algunas personas tienen deficiencia en la enzima que transforma el acetaldehído en ácido acético, siendo ellas mucho más propensas a tener niveles sanguíneos elevados de acetaldehído después de la ingestión de alcohol. Esta deficiencia es muy común en los individuos de origen asiático.

El acetaldehído es un carcinogénico (sustancia que causa cáncer) y puede conducir a la lesión del hígado si la exposición es frecuente y prolongada (lea: CIRROSIS HEPÁTICA | Síntomas y causas).

¿Por qué quedamos borracho?

Bueno, hasta aquí ya hemos aprendido que el alcohol, que es una sustancia tóxica, después de ser ingerido es transformado en otro elemento aún más tóxico antes de circular por todo el cuerpo. Pero el problema no termina ahí. La absorción del alcohol por los intestinos es mucho más rápida que la capacidad del hígado de metabolizarlo. El hígado sólo puede metabolizar el equivalente a 10 gramos de alcohol por hora, lo que es menos que una taza de vino o 300 ml de cerveza, que tienen cerca de 12 gramos de alcohol. Por lo tanto, si tomamos el equivalente a 5 copas de vino, el cuerpo tomará, en promedio, 6 horas para eliminar todo ese volumen. Esto significa que después de un consumo excesivo de alcohol, por varias horas nuestro organismo va a tener que lidiar con dos sustancias altamente tóxicas circulando en la sangre: alcohol y acetaldehído.

Cuando estamos de estómago lleno, la absorción de etanol se vuelve más lenta, dando más tiempo al hígado para metabolizar el alcohol que llega. Por eso, la intoxicación por etanol es más intensa cuando bebemos en ayuno. Las bebidas alcohólicas gaseosas se absorben más lentamente y los alimentos ricos en proteínas o en azúcar reducen la absorción del alcohol.

El alcohol actúa en todo organismo, pero sus efectos más visibles son en el cerebro, principalmente durante una intoxicación aguda. En pequeñas cantidades, el alcohol tiene acción estimulante, llevando a la euforia, desinhibición y mayor interacción social. Las pequeñas dosis ya afectan a la coordinación motora y la capacidad de concentración. Conforme el nivel de alcohol se eleva, la capacidad de juicio queda alterada y surgen los comentarios y las acciones impropias. Dosis mayores de alcohol y acetaldehído en la circulación intoxican las neuronas, llevando a la inhibición del funcionamiento del sistema nervioso. Conforme la concentración sanguínea se eleva, el paciente va pasando por las siguientes fases: letargo, somnolencia, reducción del nivel de conciencia, coma y eventualmente muerte.

Por lo tanto, estar borracho significa estar con las neuronas intoxicadas por alcohol (y acetaldehído). Los síntomas de la borrachera duran hasta que el hígado logra neutralizar todo el alcohol y el acetaldehído que circulan en la sangre, lo que ya hemos visto que puede tardar horas.

¿Qué es la resaca?

La noche acabó y tú te encuentras con la luz del sol ardiendo en tus ojos. La boca está seca y con gusto amargo. Usted intenta levantarse y notar una tontura residual y una debilidad en las piernas. En este momento, usted nota que un terrible dolor de cabeza le atormenta. Como si no bastara, todavía hay un malestar terrible y una náusea que sólo no provoca vómitos porque su estómago está completamente vacío. Usted corre al baño y nota que está con diarrea, pero las heces tienen un olor diferente de lo habitual. Parece olor de ... alcohol. Su mente está una niebla y los detalles de la fiesta de la noche pasada son sólo flashes. ¿Eso le suena familiar?

Pues eso es nada más que los síntomas de la resaca, el resultado final de horas de exposición a sustancias tóxicas. En realidad, la resaca habitualmente surge cuando el nivel de alcohol en la sangre ya está muy bajo, casi cero, después de intenso trabajo de limpieza hecho por el hígado.

La resaca parece ocurrir básicamente por tres motivos:

1. Intoxicación por el acetaldehído.
2. Caída de la glucosa sanguínea (hipoglucemia).
3. Deshidratación.

1. El acetaldehído llega a ser hasta 30 veces más tóxico para las células que el etanol. En el caso de un consumo excesivo de alcohol puede haber presencia de este metabolito tóxico en la circulación durante varias horas después de que el individuo haya dejado de beber. Gran parte del malestar de la resaca es consecuencia de la exposición prolongada de las células al acetaldehído, lo que provoca una especie de inflamación generalizada del organismo. Además, las neuronas quedan intoxicadas, lo que obstaculiza el establecimiento de un patrón adecuado de sueño. El sujeto queda somnoliento, pero la calidad de su sueño es malo, manteniéndole cansado.

2. El proceso de metabolización del etanol involucra las vías enzimáticas del hígado que también participan en la producción de glucosa, principalmente en períodos de ayuno. Como estas enzimas están ocupadas metabolizando el etanol, tenemos una caída en el nivel de glucosa para el cerebro y otras regiones del organismo. De ahí surgen los síntomas de debilidad y malestar.

3. Uno de los efectos adversos del etanol en el cerebro es inactivar la producción de una hormona llamada ADH (hormona antidiurética). Los riñones filtran en promedio 180 litros de sangre (agua) al día. Gracias a la hormona ADH, de estos 180 litros filtrados, orinamos sólo 1 ó 2 por día. El ADH es uno de los principales mecanismos de control de la cantidad de agua corporal. Cuando es inhibido, toda agua que pasa por los riñones acaba siendo eliminada en la orina. Por eso, unos minutos después de la ingestión de alcohol, empezamos a orinar todo el tiempo. ¿Ha notado cómo es clara la orina después del consumo de bebidas alcohólicas? Esto ocurre porque en este momento su orina es básicamente agua pura. Este efecto diurético lleva a la deshidratación, que causa los síntomas de boca seca, sed, dolor de cabeza, irritación y calambres.

El ADH sólo vuelve a ser producido por el sistema nervioso central cuando los niveles de alcohol se vuelven bajos, generalmente después de horas de eliminación excesiva de agua.

¿Cómo evitar la resaca?

La respuesta obvia es: no beba. Pero me imagino que no es eso lo que usted está queriendo saber.

El riesgo de resaca es mayor cuando hay un consumo de al menos 4 copas de vino o 4 latas de cerveza (o el equivalente en alcohol de cualquier otra bebida) en el intervalo de 2 horas. Es una cantidad de alcohol consumido por encima de la capacidad de metabolismo hepático, promoviendo gran liberación de acetaldehído al flujo sanguíneo.

Como ya se ha dicho, beber más despacio y después de ingerir alimentos ricos en proteínas y carbohidratos disminuye la velocidad de absorción de alcohol por los intestinos, dando tiempo para que el hígado metabolice el alcohol que va siendo consumido. Lo ideal es comer antes de empezar a beber. Después de borracho, el alcohol ya ha sido absorbido, comer sólo va a aumentar el riesgo de que vomitar. Sin embargo, nada impide que usted pellizque durante la fiesta mientras bebe, pues eso ayuda a retrasar la absorción del alcohol.

Beber mucha agua antes, durante y después de la fiesta tal vez sea la mejor sugerencia. Cada vez que vayas al baño a orinar, beba algo no alcohólico, ya sea agua, jugo o refrescos (con azúcar de preferencia).

Curiosamente, bebidas más oscuras - como el whisky, el vino tinto, el tequila (que no es tan oscuro) y el añito - generalmente causan resacas peores que el vino blanco, cerveza o bebidas claras, como vodka o gim. Sin embargo, esto de ninguna manera significa que la cerveza o el vodka no provoquen resaca.

Tomar medicamentos anti-resaca, como Engov, antes de beber tiene poco fundamento científico. Son drogas que mezclan sustancias contra náuseas, analgésicos y cafeína, tratando de suavizar algunos de los síntomas de la resaca. El problema es que su efecto ya no es tan grande muchas horas después de haber tomado, y algunos de ellos todavía contienen anti-inflamatorios o aspirina, que son sustancias que irritan el estómago. Engov (o similares) no actúa sobre la deshidratación, sobre la hipoglucemia, ni sobre la irritación que el acetaldehído provoca en las células.

Además de no funcionar bien como prevención de la resaca, estos medicamentos todavía pueden estimular al individuo a beber más, pues lo mismo pasa a creer que está protegido contra los efectos maléficos de un consumo exagerado de alcohol.

¿Cómo curar la resaca?

Beba muchos líquidos al despertar. A menos que usted esté acostumbrado a beber el desayuno, lo ideal es evitarlo, ya que la cafeína también es un diurético. Agua y jugos son el ideal. Isotónicos (tipo Gatorade) también se pueden utilizar.

No hay remedio que cure resaca ni que acelere el metabolismo del etanol. De nada sirve baño frío, café, tés, productos con olor fuerte o cualquier otra medicación casera. Lo importante es hidratación, carbohidratos y bastante reposo. Habitualmente, la resaca mejora hasta el final del día.


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