HIPERTENSIÓN ARTERIAL - Síntomas, Causas y Tratamiento

HIPERTENSIÓN ARTERIAL - Síntomas, Causas y Tratamiento

La hipertensión arterial puede surgir en cualquier época de la vida, incluso durante el embarazo, pero es mucho más común en la población adulta y en los ancianos. Se estima que hasta el 80% de la población de más de 60 años sea hipertensa.

En las últimas décadas, el número de hipertensos ha aumentado progresivamente, debido a factores como la mayor expectativa de vida, mayor incidencia de obesidad, sedentarismo y malos hábitos alimentarios. La elevada prevalencia asociada al hecho de que sólo la mitad de los pacientes hipertensos logra mantener su presión arterial debidamente controlada mantienen la hipertensión con el título de principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y AVC.

El tema hipertensión arterial es muy vasto, no siendo posible abordarlo de forma completa yo un solo artículo. En este texto vamos a hacer una revisión general sobre la enfermedad, abordando los siguientes puntos:

  • Síntomas de la presión arterial alta.
  • Diagnóstico de la hipertensión arterial.
  • Valores normales de la presión arterial sistólica y diastólica.
  • Complicaciones a largo plazo.
  • Factores de riesgo para la hipertensión.
  • Hipertensión maligna y urgencia hipertensiva.
  • Cómo tratar al paciente hipertenso.

Si desea conocer más detalles sobre la hipertensión, utilice los enlaces que estarán disponibles a lo largo de este texto. No deje de ver nuestro archivo de artículos sobre el tema hipertensión arterial: ARCHIVO DE TEXTOS SOBRE HIPERTENSIÓN.

Explicamos la enfermedad hipertensiva durante el embarazo en un texto aparte: HIPERTENSIÓN EN LA EMBARAZADA.

Antes de seguir adelante, asista a ese corto vídeo que explica lo que es la hipertensión arterial:

Síntomas de la hipertensión arterial

Uno de los grandes problemas de la hipertensión arterial es el hecho de ser asintomática hasta fases muy avanzadas de la enfermedad. No existe un síntoma típico que pueda servir de alarma para estimular la demanda de un médico.

Es posible adivinar si la presión arterial es alta o normal basada en la presencia o ausencia de síntomas, como dolor de cabeza, cansancio, dolor en el cuello, dolor en los ojos, sensación de peso en las piernas o palpitaciones, etc., es un error muy común. Un individuo que no suele medir su presión arterial simplemente porque no tiene ningún síntoma, puede muy bien ser hipertenso y no saber. Por otro lado, si el paciente es sabiamente hipertenso, pero tampoco mide la presión arterial periódicamente, puede tener la falsa impresión de haberla controlada. No existe ninguna manera de evaluar la presión arterial sin que se haga la medición de la misma a través de un aparato específico, llamado esfigmomanómetro, conocido popularmente como "aparato de presión".

El hecho de que algunas personas tengan dolor de cabeza o malestar cuando presentan presiones arteriales muy elevadas no significa que estos síntomas sirvan de parámetro. Estas mismas personas pueden tener picos de hipertensión asintomáticos y no se dan cuenta de ello. Es bueno señalar que el dolor aumenta la presión arterial, siendo difícil saber en estos casos si la presión subió por el dolor de cabeza o el dolor de cabeza surgió por la presión alta.

Tenemos un artículo específico sobre los síntomas de la hipertensión, que se puede acceder a través del siguiente enlace: SÍNTOMAS DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL.

¿Con qué frecuencia debemos medir la presión arterial?

Todo individuo adulto debe por lo menos una vez cada uno o dos años medir su presión arterial. Si el paciente es obeso, fumador, diabético o si tiene antecedentes familiares de hipertensión arterial, la presión debe medirse con una periodicidad mayor, aproximadamente dos veces al año.

Los pacientes sensiblemente hipertensos deben medir la presión arterial al menos una vez a la semana para saber si la hipertensión está bien controlada. Hoy en día ya existen aparatos de medición de la presión arterial automatizados, que pueden ser adquiridos por los pacientes para medir la presión arterial en casa.

Lea también: CÓMO MEDIR LA PRESIÓN ARTERIAL.

Diagnóstico de la hipertensión arterial

Un error común en el diagnóstico de la hipertensión es encontrar que el paciente puede ser etiquetado como hipertenso basado sólo en una medición aislada de la presión arterial. Un paciente hipertenso puede tener momentos del día en que la presión esté dentro o cerca del rango de normalidad, así como una persona sin hipertensión puede presentar elevaciones puntuales de presión arterial, debido a factores como el estrés y el esfuerzo físico. Por lo tanto, no se hace diagnóstico, ni se descarta hipertensión, basado en apenas una sola medida.

Varios factores pueden alterar la presión arterial puntualmente, entre ellos, estrés, esfuerzo físico, uso de bebidas alcohólicas, cigarrillo, etc. La mayoría de la gente sólo busca medir su presión después de acontecimientos de estrés emocional o dolor de cabeza, situaciones que por sí solas pueden aumentar los niveles de tensión.

Para dar el diagnóstico de hipertensión arterial son necesarias de tres a seis mediciones con resultados elevados, realizadas en días diferentes, con un intervalo mayor que un mes entre la primera y la última medición. De este modo, se minimizan los factores confusos externos. El paciente considerado hipertenso es aquel que presenta su presión arterial elevada a menudo y durante varios períodos del día.

¿Qué es el MAPA?

Cuando después de algunas mediciones de la presión todavía hay dudas si el paciente es realmente hipertenso o presenta sólo presión alta por estar nervioso durante la medición de la presión arterial, lo ideal es solicitar un examen llamado MAPA (Monitorización Ambulatoria de la presión arterial). Este examen es básicamente un aparato de presión que se queda en el brazo del paciente durante 24 horas, comparando y registrando sus valores de la presión arterial varias veces al día, en situaciones cotidianas comunes, como dormir, comer, trabajar, etc.

Después de 24 horas de mediciones, el aparato se entrega al médico que realiza la interpretación de los registros. Las personas con más del 50% de las mediciones elevadas se consideran hipertensas. Los pacientes que presentan entre el 20% y el 40% de las mediciones elevadas no se consideran hipertensos, pero presentan un gran riesgo de desarrollar hipertensión arterial, lo que ya indica cambios en los hábitos de vida y de alimentación. Los individuos con resultados normales son aquellos que presentan la presión controlada por más del 80% del día.

El MAPA puede ser usado para hacer el diagnóstico de hipertensión arterial en los casos dudosos, pero también sirve para el médico tener una idea de la efectividad de los tratamientos antihipertensivos en aquellos pacientes ya sabidamente hipertensos y bajo tratamiento. Si el paciente es hipertenso, está tomando medicamentos y presenta al MAPA presiones altas a lo largo del día, esto es un fuerte indicio de que el actual tratamiento propuesto no está siendo eficaz.

Criterios para la hipertensión arterial

La definición más aceptada hoy en día sobre hipertensión es la siguiente:

  • Normotensos: presiones menores o igual a 120/80 mmHg.
  • Pre-hipertensos: Presiones entre 121/81 - 129/89 mmHg.
  • Hipertensos grado I: Presiones entre 130/80 - 139/89 mmHg.
  • Hipertensos grado II: Presiones mayores o iguales a 140/90 mmHg.

Para saber más sobre los valores de la presión arterial, accede al siguiente artículo: VALORES NORMALES DE LA PRESIÓN ARTERIAL.

Hipertensión del jaleco blanco (hipertensión de la bata blanca)

Se da el nombre de hipertensión arterial del jaleco blanco cuando encontramos pacientes que sólo presentan presión arterial alta durante las consultas médicas. Son personas que se ponen ansiosas en la presencia del médico y la presión sube puntualmente. En casa, fuera de las consultas, estos individuos presentan la presión arterial dentro del rango de la normalidad. A veces, es difícil diferenciarlas de los hipertensos verdaderos. En general, es necesario realizar el MAPA para estar seguros.

La hipertensión del jaleco blanco no es hipertensión propiamente dicha, pero acomete a personas que presentan mayor tendencia a desarrollarla, siendo un factor de riesgo para hipertensión real. Estos pacientes tienen indicación para cambios en los hábitos de vida para impedir la progresión a la enfermedad establecida.

Consecuencias de la hipertensión arterial

La hipertensión está asociada a diversas enfermedades graves como:

  • Insuficiencia cardíaca.
  • Infarto de miocardio.
  • Arritmias cardiacas.
  • Muerte súbita.
  • Los aneurismas.
  • Pérdida de la visión (retinopatía hipertensiva).
  • Insuficiencia renal crónica.
  • AVC isquémico o hemorrágico.
  • Demencia por micro infartos cerebrales.
  • Arteriosclerosis.

La hipertensión arterial raramente tiene cura y el objetivo del tratamiento es evitar que órganos como el corazón, los ojos, el cerebro y los riñones, llamados órganos de destino, sufran lesiones que causan las enfermedades descritas anteriormente.

Como ya mencioné, las lesiones iniciales de la hipertensión arterial son asintomáticas, pero existen exámenes que pueden detectarlas precozmente.

HIPERTENSIÓN Y RINES

Una manifestación precoz de lesión renal por la presión alta es la presencia de proteínas en la orina, llamada proteinuria. Estas proteínas se pueden detectar fácilmente mediante exámenes de orina simple. Pequeñas cantidades de proteínas son asintomáticas. Las lesiones renales avanzadas llevan a grandes proteinuria, que se manifiestan como una gran formación de espuma en la orina (tipo cuello de chopp). Otro signo de enfermedad avanzada es la elevación de la creatinina sanguínea.

La presión alta, si no se trata, puede a largo plazo llevar a la insuficiencia renal terminal y la necesidad de hemodiálisis.

Si usted o algún familiar cercano es hipertenso, antes de seguir adelante, asista a ese corto vídeo de 3 minutos producido por el equipo del MD.Salud, que explica de forma simple la insuficiencia renal y el examen de la creatinina, análisis esencial para el diagnóstico precoz de las enfermedades de los riñones:

HIPERTENSIÓN Y OJOS

La hipertensión arterial lleva a la lesión de los vasos que riegan los ojos causando pérdida progresiva de la visión. Un examen de fondo de ojo puede revelar lesiones precoces que aún no causan síntomas. El examen de fondo de ojo ese examen simple en que el médico dilata nuestra pupila y luego observa el ojo con una linterna especial
(lea: FONDO DE OJO | Oftalmoscopia).

Compara las dos fotos debajo de un examen de fondo de ojo. La primera es de un ojo normal. El segundo es un ojo con retinopatía hipertensiva avanzada. Las manchas rojas redondeadas son hemorragias y las manchas claras son pus. Observen en la deformidad de los vasos.

HIPERTENSIÓN Y CORAZÓN

El corazón es quizás el órgano que más sufre con la hipertensión. La presión arterial elevada hace que él tenga que bombear la sangre con más fuerza para vencer esa resistencia. El corazón es un músculo y como tal se hipertrofia (aumenta la masa muscular) cuando se somete a esfuerzos crónicamente. Un corazón con masa muscular aumentada presenta un espacio más pequeño en su cavidad para recibir sangre. Esta disminución en el espacio para la sangre dentro del corazón causa la llamada disfunción diastólica.

La hipertrofia del ventrículo izquierdo y la disfunción diastólica son los signos más precoces de estrés cardíaco por la hipertensión. Pueden ser detectados en el electrocardiograma, pero son más fácilmente vistos en el ecocardiograma.

Como un elástico que durante mucho tiempo fue estirado y acaba por perder su elasticidad, quedando flojo, el corazón después de años de estrés por la hipertensión deja de hipertrofiar y empieza a dilatarse, perdiendo la capacidad de bombear la sangre. En esta fase se da el nombre de insuficiencia cardiaca.

La hipertensión también aumenta el riesgo de enfermedad coronaria, estando los pacientes hipertensos mal controlados bajo mayor riesgo de infarto de miocardio.

HIPERTENSIÓN Y CEREBRO

Uno de los más importantes factores de riesgo para el accidente cerebrovascular (accidente cerebrovascular) es la hipertensión arterial.

Muchas veces los infartos cerebrales son pequeños y no causan grandes secuelas neurológicas. Conforme el tiempo pasa e hipertensión no es controlada, esas pequeñas lesiones se van multiplicando, siendo responsables de la muerte de miles de neuronas. El paciente comienza a presentar un cuadro de progresiva pérdida de las capacidades intelectuales, que suele pasar desapercibido por la familia en las fases iniciales, pero que al cabo de varios años lleva a un cuadro llamado de demencia multi-infarto o demencia vascular.

La mayoría de las veces, estas lesiones de órganos importantes causadas por la hipertensión arterial mal controlada se pueden revertir si se tratan a tiempo. Pero para ello es necesaria la concientización de que la hipertensión debe ser tratada antes de que los síntomas de las lesiones de estos órganos aparezcan, y no después.

Causas y factores de riesgo para la hipertensión

Dividimos la hipertensión arterial en dos clasificaciones, de acuerdo con sus causas: hipertensión esencial (hipertensión primaria) e hipertensión secundaria. La hipertensión primaria es la que surge sin una causa definida. Esta forma de hipertensión es responsable del 95% de los casos.

La hipertensión arterial primaria no tiene una causa claramente identificada, pero sus principales factores de riesgo son bien conocidos:

  • Etnia negra.
  • La obesidad.
  • Alto consumo de sal.
  • Consumo frecuente de alcohol.
  • estilo de vida sedentario.
  • Colesterol alto.
  • Apnea obstructiva del sueño.
  • Fumar.
  • Diabetes Mellitus.

Para saber sobre las causas y factores de riesgo para hipertensión arterial, acceda al siguiente enlace: CAUSAS DE HIPERTENSIÓN ARTERIAL.

Crisis hipertensiva: hipertensión maligna y urgencia hipertensiva

La hipertensión maligna es una emergencia médica y ocurre cuando hay un aumento repentino de los niveles de la presión arterial, causando lesión aguda de órganos nobles, como riñones, corazón, cerebro y ojos. La hipertensión maligna normalmente se presenta con valores de presión sistólica por encima de 220 mmHg o diastólica por encima de 120 mmHg.

Las manifestaciones más comunes son insuficiencia renal aguda, hemorragias de la retina, edema de la papila del ojo, insuficiencia cardíaca aguda y encefalopatía (alteraciones neurológicas por la presión elevada).

No todo paciente con niveles elevados de presión arterial presenta hipertensión maligna. Para que esto ocurra es preciso, además de la hipertensión grave, haber síntomas y lesiones agudas de órganos nobles. Cuando los niveles de presión son muy elevados, normalmente por encima de 180 x 120 mmHg, pero no hay síntomas o lesiones agudas de órganos, llamamos urgencia hipertensiva.

La hipertensión maligna es indicación de internación y reducción rápida de los valores de la presión. En la urgencia hipertensiva, no hay necesidad de hospitalización y la presión puede ser reducida gradualmente a lo largo de 24-48 horas.

Para saber más sobre la crisis hipertensiva, lea: CRISIS HIPERTENSIVA.

Tratamiento de la hipertensión arterial

Una vez hecho el diagnóstico de la hipertensión, todos los pacientes deben someterse a cambios de estilo de vida antes de iniciar terapia con medicamentos. Las principales son:

  • Reducción de peso.
  • Iniciar ejercicios físicos.
  • Abandonar el cigarrillo.
  • Reducir el consumo de alcohol.
  • Reducir el consumo de sal.
  • Reducir el consumo de grasa saturada.
  • Aumentar el consumo de frutas y vegetales.

La reducción de la presión arterial con estos cambios suele ser pequeña y difícilmente una persona con niveles de presión muy altos (mayor a 160/100 mmHg) alcanza el control de la hipertensión sin la ayuda de los medicamentos. Sin embargo, en las hipertensiones leves, hay casos en que sólo con control del peso, dieta apropiada y práctica regular de ejercicios se logra el control de la presión arterial. El problema es que la mayoría de los pacientes no aceptan cambios en los hábitos de vida y acaban teniendo que tomar medicamentos para controlar la presión.

Aquellos pacientes que ya llegan al médico con presión alta y signos de lesión de algún órgano objetivo deben iniciar tratamiento medicamentoso luego, ya que el hecho indica hipertensión de larga data. Obviamente, los cambios de estilo de vida también se indican en este grupo.

Sólo pacientes con signos de lesión de órgano objetivo, insuficiencia renal crónica, diabetes o con enfermedades del corazón, deben iniciar el tratamiento con drogas inmediatamente.

Remedios para la hipertensión arterial (antihipertensivos)

Hay decenas de drogas diferentes disponibles en el mercado para el control de los niveles de la presión arterial. Al contrario de lo que se pregonaba hasta hace poco, no importa mucho el medicamento escogido, lo que importa es que sea efectivo en reducir los niveles presóricos por debajo de 140/90 mmHg.

Hablamos detalladamente sobre los principales remedios usados ​​en el tratamiento de la hipertensión en un artículo aparte que se puede acceder en este enlace: OPCIONES DE REMEDIOS PARA PRESIÓN ALTA.

El tratamiento de los casos de hipertensión arterial de difícil control será discutido en otro texto: HIPERTENSIÓN ARTERIAL DE DIFÍCIL CONTROL.


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