TÉCNICA Y T4 LIBRE - Entender los Exámenes de la Tireoide

TÉCNICA Y T4 LIBRE - Entender los Exámenes de la Tireoide

Las dos principales alteraciones de la glándula tiroidea (o tiroides), el hipotiroidismo y el hipertiroidismo, se diagnostican de laboratorio a través de la recolección de sangre para medir los niveles sanguíneos de básicamente dos hormonas, llamadas T4 libre y TSH.

En este artículo vamos a explicar cómo se interpreta los resultados de los principales exámenes de sangre relacionados con la tiroides.

A lo largo del texto, abordaremos los siguientes puntos:

  • Como funciona la tiroides.
  • ¿Cuáles son las hormonas de la tiroides.
  • ¿Qué es la TSH, T3 y T4.
  • Importancia del T4 libre.
  • Valores normales de T4 libre y TSH.
  • Significado de un TSH alto.
  • Significado de un TSH bajo.

Antes de seguir adelante ve este corto vídeo que explica de forma sencilla cuáles son los principales síntomas de una tiroides enferma.

¿Qué es el hipotiroidismo e hipertiroidismo?

De modo sucinto, el hipotiroidismo es la enfermedad provocada por la producción insuficiente de hormonas tiroideas, mientras que el hipertiroidismo es la enfermedad provocada por el exceso de producción de hormonas tiroideas. Ambas enfermedades pueden ser diagnosticadas a través de la dosificación de hormonas tiroideas circulantes en la sangre. Sin embargo, para entender lo que significan siglas como TSH, T3 y T4 libre, es necesario primero comprender con funciona la tiroides.

Si desea saber más sobre las enfermedades de la tiroides, accede a nuestro archivo de textos sobre el tema: ENFERMEDADES DE TIREOIDE.

Cómo funciona la tiroides

La tiroides es una glándula en forma de mariposa, que se ubica en la base del cuello. La tiroides capta el yodo consumido en los alimentos y la junta a un aminoácido llamado tirosina para crear dos hormonas, conocidas como triiodotironina (T3) y tiroxina (T4).

El T3 y el T4 sintetizados por la tiroides se lanzan en la corriente sanguínea, donde actuarán en todas las células de nuestro organismo, regulando el metabolismo de las mismas, es decir, dictando el modo en que las células transformarán oxígeno, glucosa y calorías en energía. Cuando la tiroides produce mucho T3 y T4, nuestro metabolismo acelera. Cuando la tiroides produce poco T3 y T4, nuestro metabolismo se vuelve más lento.

En general, del total de hormonas producidas por la tiroides, el 80% son T4 y el 20% son T3. A pesar de ser producido en menor cantidad, el T3 es una hormona mucho más potente que el T4, siendo su concentración sanguínea la responsable directa por dictar el ritmo del metabolismo del cuerpo.

El T4 es, en realidad, una pro-hormona, es decir, un precursor del T3. El 80% del T4 lanzado en el torrente sanguíneo, al llegar a órganos o tejidos, como el hígado, los riñones, el bazo, los músculos o la grasa se transforma en T3 para el uso de las células. Por lo tanto, el T3 es efectivamente la hormona tiroidea que actúa en nuestro organismo, teniendo su origen predominantemente en el T4 circulante. Sólo una pequeña porción del T3 actuante es directamente producida por la tiroides.

Qué es el T4 libre

Más del 99% del T4 y del T3 circulantes en el torrente sanguíneo están ligados a una proteína llamada TBG (globulina ligadora de tiroxina, por sus siglas en inglés). Estas hormonas vinculadas a la TBG son inocuas y no pueden ser utilizadas por los órganos y tejidos. Por lo tanto, sólo una pequeña fracción, llamada T4 libre y T3 libre son químicamente activas y pueden modular el metabolismo del cuerpo. Sólo el T4 libre es capaz de ser transformado en T3 en los órganos y tejidos.

En pocas palabras:
1- Quien efectivamente actúa en las células del cuerpo modulando el metabolismo es la hormona T3.
2- Gran parte del T3 activo se deriva de la conversión de T4 en los tejidos periféricos.
3- Como más del 99% del T4 está vinculado a la TBG, al final de cuentas, sólo una pequeña porción de menos del 1% de T4 libre es efectivamente quien proporciona T3 para los órganos y tejidos del cuerpo usar en sus células.

Concluyendo, la dosificación del T4 libre sanguíneo es el examen que nos da realmente la noción de cuán hormonas tiroideas potencialmente útiles hay en la circulación. Si hay mucho T4 libre circulante, habrá mucha producción de T3 en los órganos, llevando al hipertiroidismo. Si hay poco T4 libre circulante, habrá falta de T3 para los tejidos, provocando el hipotiroidismo.

En la práctica clínica, la dosificación de T4 libre termina siendo, en la mayoría de los casos, más útil que la dosis de T3 o T3 libre.

Papel del TSH

La cantidad de T3 y T4 producida por la glándula tiroidea es cuidadosamente controlada por el sistema nervioso central, más específicamente por la hipófisis, una glándula localizada en la base del cerebro. En personas con la tiroides sana, la cantidad de hormonas tiroideas libres en la sangre se mantiene siempre de forma que no haya ni excesos ni insuficiencia. Si hay T4 libre más en la sangre, la tiroides reduce su producción de T3 y T4. Por otro lado, si hay signos de que los niveles de T4 libre empiezan a ser insuficientes, la tiroides rápidamente comienza a producir más T3 y T4, para no dejar que el metabolismo corporal se ralentice.

El orden para la tiroides aumentar o reducir su producción de T3 y T4 viene de la hipófisis, a través de una hormona llamada TSH (hormona estimuladora de la tiroides, por sus siglas en inglés).

Ver figura al lado y acompañar el raciocinio. Cuando existe poca hormona tiroidea circulante, la hipófisis siente esa deficiencia y aumenta la secreción de TSH, dando orden para que haya una mayor producción de T3 y T4 por la tiroides. Cuando los niveles de T3 y T4 vuelven a ser satisfactorios, la hipófisis siente esta normalización y automáticamente reduce la producción de TSH, reduciendo, consecuentemente, el estímulo sobre la tiroides, evitando que ésta pase a producir hormonas en exceso.

El balance entre los niveles de TSH y T4 libre es muy delicado. La hipófisis necesita mantener siempre una concentración de TSH ideal, de modo que al mismo tiempo impida la tiroides de producir pocas hormonas, pero tampoco la estimule a producir demasiados.

Valores normales de TSH y T4 libre

En la inmensa mayoría de los casos, bastan las dosificaciones de TSH y T4 libres para poder evaluar cómo anda el funcionamiento de la tiroides. Antes de explicar cómo interpretar los resultados de estas dos hormonas, es necesario saber cuáles son sus valores de referencia (estos valores pueden cambiar discretamente de un laboratorio a otro).

los valores de TSH normales: 0, 4 a 4, 5 mU / L.
Los valores normales de T4 libre: 0, 7-1, 8 ng / dl.

La actual técnica de detección de la TSH se llama TSH ultra sensible, pues a diferencia de las primeras generaciones de este examen, el método ultra sensible puede detectar niveles tan bajos de TSH como 0, 1 mU / L.

¿Qué significa un TSH elevado?

Los niveles de TSH se elevan cada vez que la glándula hipófisis siente que hay una caída en los niveles de la hormona tiroidea en la circulación. En los pacientes con hipotiroidismo, la hipófisis necesita mantener niveles de TSH más elevados de lo normal (por encima de 4, 5 o 5 mU / L), de forma estimular constantemente la tiroides a aumentar su producción de T3 y T4. A partir de este punto, podemos tener 3 situaciones distintas:

1. Hipotiroidismo subclínico

Si la enfermedad de la tiroides sigue siendo blanda y la elevación del TSH consigue estimular la producción de las hormonas tiroideas para mantenerlos en niveles adecuados, el paciente no presentará ningún síntoma, ya que los síntomas del hipotiroidismo sólo surgen cuando los niveles de T4 libres son bajos. Este es el caso del hipotiroidismo subclínico, que es una forma inicial de hipotiroidismo.

Los pacientes con hipotiroidismo subclínico suelen tener TSH un poco elevado, entre 5, 0 y 10, 0 mU / L, y un T4 libre normal, entre 0.7-1.8 ng / dl.

2. Hipotiroidismo clínico

Si la enfermedad de la tiroides es más severa, por más que la hipófisis aumente la producción de TSH, la tiroides del paciente será incapaz de producir hormonas tiroideas para normalizar los niveles sanguíneos. En estos casos, el paciente tiene TSH elevado, generalmente por encima de 10 mU / L y niveles bajos de T4 libre. Como su T4 libre es bajo, el paciente suele tener los síntomas típicos del hipotiroidismo.

Los pacientes con hipotiroidismo no tratado pueden tener niveles muy elevados de TSH, a veces, por encima de 100 mU / L.

3. Hipertiroidismo central

Una situación completamente diferente ocurre cuando el paciente tiene niveles elevados de TSH, pero también de T4 libre. En este caso, el problema no está en la tiroides, que responde adecuadamente al estímulo del TSH. El problema está en la hipófisis, que mantiene una producción elevada de TSH a pesar de que el paciente ya tiene niveles elevados de hormona tiroidea en la circulación. Como hay exceso de T4 libre, el paciente presenta síntomas de hipertiroidismo. Esta forma de hipertiroidismo, causada por disfunción de la hipófisis, es más rara que el hipertiroidismo provocado por la enfermedad de la tiroides.

¿Qué significa un TSH bajo?

El razonamiento sobre la TSH baja es igual para la TSH elevada. Si hay mucha circulación de la hormona tiroidea en la sangre, la hipófisis reduce su liberación de TSH, disminuyendo el estímulo sobre la tiroides. De la misma manera, podemos tener tres situaciones distintas:

1. Hipertiroidismo subclínico

Si la tiroides anda muy funcionante, los niveles de TSH se desploman, para cesar el estímulo sobre la misma. En el hipertiroidismo subclínico, el TSH es muy bajo, por debajo de 0, 4 mU / L, pero los niveles de T4 libre se encuentran normales. El paciente, por lo tanto, no presenta síntomas.

2. Hipertiroidismo clínico

Algunas enfermedades hacen que la tiroides quede excesivamente activa y pase a funcionar de forma independiente de la hipófisis, produciendo hormonas aunque no haya estímulo por la TSH. La hipófisis se encuentra parada, con niveles de TSH de 0, 1 mU / L (el nivel más bajo que conseguimos dosificar), pero el T4 libre se encuentra muy elevado. Estos son los casos de hipertiroidismo clínico.

3. Hipotiroidismo central

Si el TSH es muy bajo, pero el T4 libre también, estamos ante una tiroides sana, que responde adecuadamente a la falta de TSH. El problema es una vez más de la hipófisis, que ante un nivel bajo de T4 libre se muestra incapaz de aumentar la liberación de TSH, para estimular la tiroides a producir más hormonas e impedir que el paciente tenga hipotiroidismo. Esta forma de hipotiroidismo, originada en la hipófisis, es más rara que el hipotiroidismo originado por problemas en la tiroides.

conclusión

El diagnóstico de hipotiroidismo e hipertiroidismo, ya sean clínicos o subclínicos, se realiza en la mayoría de los casos sólo con dosificación de los niveles de TSH y T4 libre. Eventualmente, los niveles de T3 libre se pueden solicitar en casos más complejos, que no caben explicarse aquí.

La dosificación de anticuerpos contra la tiroides, como el anti-TPO, anti-tiroglobulina y TRAb, se abordan en un artículo aparte que se puede acceder a este enlace: ANTICUERPOS CONTRA TIREOIDE: anti-TPO, TRAb y anti-tiroglobulina


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