30 Mitos sobre la salud que usted probablemente cree

30 Mitos sobre la salud que usted probablemente cree

La Internet es una ferramente fabulosa, que nos permite tener acceso a virtualmente toda la producción del conocimiento humano. Desafortunadamente, Internet también es un medio poderoso de propagación de mentiras, información falsa y pseudociencia.

¿Quién nunca publicó una información errónea en las redes sociales? ¿Quién nunca compartió una noticia bombardea o sorprendente sin antes comprobar si la fuente era confiable?

En el área de la ciencia, principalmente en la salud, la cantidad de mitos e informaciones erradas divulgadas en las redes sociales es tan grande, que a veces parece ser mayor hasta que la propagación de informaciones reales y útiles.

Este artículo tiene como propósito derribar algunos de los mitos sobre salud que circulan por Internet, muchos de ellos repetidos tantas veces que apuesto que el lector juraba que ellos eran verdaderos.

Obs: todos los mitos descritos a continuación serán contestados por la óptica del método científico, que dice que toda afirmación necesita ser observada, probada y comprobada.

MITO 1: "El ser humano sólo usa el 10% de la capacidad del cerebro"

Este es un mito muy antiguo, anterior a Internet, que parece originarse a principios del siglo XX, cuando aún entendíamos muy poco sobre las funciones del cerebro. Se trata de una afirmación que nunca tuvo el mínimo fundamento científico, pero que a lo largo de las décadas se ha mostrado bastante resistente a los cientos de desmentidos ya emitidos por toda la comunidad científica.

Sabemos actualmente que no sólo somos capaces de utilizar todo el potencial de nuestro cerebro, como lo hacemos diariamente sin esfuerzo alguno. Todos los trabajos actuales de neuroimagen, análisis estructural y metabolismo cerebral sugieren que usamos a lo largo día prácticamente el 100% de las capacidades cerebrales todo el tiempo. No hay ningún indicio de que existan áreas inactivas o hipofuncionantes en el cerebro humano.

El cerebro es responsable de sólo el 3% de nuestro peso, pero consume más del 20% de toda la energía gastada por el organismo. Desde el punto de vista evolutivo, no tendría sentido tener un cerebro tan grande y que consumiera tanta energía si usáramos sólo una pequeña fracción de su capacidad.

MITO 2: "Debemos beber al menos 2 litros de agua al día"

Ingerir líquidos es esencial para el mantenimiento de la hidratación adecuada del cuerpo, pero no existe ningún estudio científico que apunte a una cantidad específica de agua diaria.

En realidad, la cantidad de agua que cada individuo necesita ingerir a lo largo del día depende de varios factores, tales como el tamaño de su superficie corporal, la temperatura ambiente, el grado de actividad física, el tipo de ropa que el individuo utiliza a lo largo del día, la existencia o no de enfermedades, consumo diario de sal, etc.

En días calientes necesitamos beber más agua, a veces más de 2 litros. En días fríos, tal vez no sea necesario llegar a tanto. Es importante resaltar que prácticamente todos los alimentos que ingerimos contienen agua. El consumo de líquidos a lo largo del día no se limita a la cantidad de agua libre que bebemos.

En la práctica, el mejor modo de controlar la hidratación corporal es a través del color de la orina y de la sensación de sed. Lo ideal es que el individuo evite tener una orina concentrada y con olor fuerte y que no sienta sed con frecuencia (lea más en: URINA CON LLENO FUERTE).

Hablamos específicamente sobre este tema en un artículo aparte, que se puede acceder a través del siguiente enlace: ¿Cuántos litros de agua debemos beber al día?

MITO 3: "Raspar el pelo hace que crezca más grueso"

A pesar de ser una teoría famosa, no es más que un mito. Cortar el pelo o el pelo con una tijera, con una lámina de afeitar o con una afeitadora eléctrica no hace ninguna diferencia, pues en ninguno de estos tres modos conseguimos alcanzar la raíz del pelo o del pelo, para inducir algún cambio en las características de los ojos misma.

Realmente, al principio, la impresión que pasa es que el pelo / pelo después de ser raspado vuelve a nacer más grueso y oscuro, pero eso no es más que una falsa impresión inicial. Son 3 los factores que suelen provocar esa confusión:

1- La barba de los adultos, en general, es más encorpada que la de los adolescentes por factores hormonales. Como el hombre comienza a afeitarse en la adolescencia, ya lo largo de los años la barba va ganando más volumen, la impresión que pasa es que el pelo engrosó a causa de los sucesivos raspajes. No fue. Su barba a los 40 años no es más voluminosa que a los 16 porque usted ha pasado 25 años raspándola, pero sí porque esa es la evolución natural de los pelos faciales en el sexo masculino.

2- Los pelos del cuerpo tienen volúmenes diferentes al londo de su longitud. Él es siempre más grueso en las bases y va siendo más fino en las puntas. Cuanto más dejamos el pelo crecer, más fino se queda. Cuando el pelo se raspó bien a la piel, la única parte que sobra es su base más gruesa, que a lo largo de las próximas semanas hará que el pelo realmente tenga apariencia de estar más voluminoso. Pero conforme el por el crece, las extremidades van de nuevo afinando. Explicamos las diferentes fases de los cabellos en el siguiente artículo: QUEDA DE PELO - CALVÍCIE - Causas y Tratamiento.

3- Conforme el por el crece, más tiempo se queda expuesto a la luz solar ya las sustancias químicas que lo hacen quedar más claro. Cuando raspamos, dejamos sólo la pequeña parte más oscura que aún no tuvo tiempo de descolorarse.

MITO 4: "El azúcar moreno es más sano que el azúcar blanco"

La única diferencia relevante entre el azúcar moreno y el azúcar blanco refinado es la adición de melaza, que es el responsable del color pardusco del azúcar moreno.

Normalmente, la melaza es separada y removida cuando el azúcar se obtiene y refinado a partir de la caña de azúcar. El azúcar moreno puede ser simplemente un azúcar que no ha sido completamente refinada. En la mayoría de los casos, sin embargo, los fabricantes prefieren refinar el azúcar y luego reintroducir melaza, creando una forma de azúcar que posee cerca de 5 a 10% de melaza en su composición. De esta forma ellos logran controlar mejor la cantidad de melaza, el color y el tamaño de los cristales del azúcar moreno.

MITO 5: "donar sangre hace engordar"

No puedo ni imaginar cuál sería la explicación para tal teoría. La donación de sangre no engorda ni adelgaza. De la misma forma, recibir sangre tampoco hace a nadie adelgazar o engordar.

Aprovechando la deja, donar sangre no afina ni engrosa la sangre. Donar sangre no causa leucemia y no es un factor de riesgo para contraer el VIH o cualquier otra enfermedad transmitida por la transfusión sanguínea. Donar sangre no adicta y no causa alergia. (lea: DONACIÓN DE SANGRE | información para donantes).

MITO 6: "Fumar marihuana no hace daño a la salud"

La marihuana es la droga ilícita más consumida en todo el mundo. Buena parte de su popularidad proviene del hecho de que es una droga prohibida, pero con fama de ser inofensiva a la salud.

Es muy común oír decir que fumar marihuana es mejor que fumar cigarrillo. Es muy difícil comparar los efectos de una droga lícita, utilizada ampliamente durante décadas y cuyos diversos maleficios ya han sido ampliamente estudiados, con la marihuana, que es una droga prohibida en la mayoría de los países y, por lo tanto, más difícil de ser estudiada en grandes poblaciones por un intervalo de tiempo relevante. Además, la asociación entre el consumo de cigarrillo y de marihuana es altísima. Los estudios muestran que cerca del 70% de los usuarios de marihuana también fuman cigarrillos comunes. Si la mayoría de los usuarios fuma los dos tipos de cigarrillo, es más difícil distinguir los maleficios de cada uno.

Cigarrillo y marihuana poseen sustancias que hacen mal a la salud. Un cigarrillo de marihuana presenta 4 veces más alquitrán y un 50% más de sustancias cancerígenas que un cigarrillo común. Sin embargo, la cantidad de marihuana que un individuo suele consumir a lo largo de su vida es mucho menor que la del tabaco. Mientras que es extremadamente común encontrar a personas que fuman entre 20 y 40 cigarrillos al día, es raro encontrar a alguien que fume más de 5 cigarrillos de marihuana todos los días por varios años.

Un hecho que la hace la marihuana menos nociva que el cigarrillo es su capacidad de adicción. Sólo 1 de cada 10 usuarios (10%) de marihuana se vuelve adicto después de 2 años de consumo regular. Con la nicotina, esta tasa es prácticamente del 100%.

Si desea saber más sobre los efectos y maleficios de la marihuana, lea: EFECTOS DE LA MACONHA EN EL ORGANISMO.

MITO 7: "Anticoncepcional engorda"

No hay evidencias científicas que confirmen un aumento sustancial de peso en las mujeres que toman píldoras anticonceptivas. Ningún trabajo logró comprobar diferencia mayor que 0, 5 kg en la ganancia de peso entre mujeres que toman píldoras y las que no toman píldora. El resultado es independiente del tipo y de la dosificación de las hormonas.

A pesar de que muchas mujeres mencionan que ganaron peso al iniciar la píldora, hay varias otras que adelgazan con el anticonceptivo. Lo que los estudios muestran es que la tasa de ganancia y pérdida de peso a lo largo de 6 meses o 1 año son similares entre las mujeres que toman y que no toman el anticonceptivo hormonal.

Si desea leer sobre el tema con más detalles, visite: TOMAR ANTICONCEPCIONAL ENGORDA?

MITO 8: "Antibiótico corta el efecto de los anticonceptivos"

La inmensa mayoría de los antibióticos no corta el efecto de la píldora anticonceptiva. La Rifampicina, usada principalmente en la lepra y la tuberculosis, es una de las pocas excepciones.

Entre los antibióticos más prescritos, tales como penicilina, ciprofloxacino, cefalexina, claritromicina, metronidazol, etc., no hay estudios científicos que muestren una reducción de la eficacia de los anticonceptivos.

Para saber más sobre este tema, lea: ¿Antibióticos Corta el Efecto de los Anticonceptivos?

MITO 9: "Hipotiroidismo causa obesidad"

Muchas personas con sobrepeso y con hipotiroidismo culpan a la enfermedad por su obesidad. El hecho es que el aumento de peso causado por el mal funcionamiento de la tiroides no es suficiente para causar una ganancia de peso a punto de hacer que alguien obeso. En realidad, la medicina actualmente cuestiona si la obesidad, principalmente en niños, puede provocar hipotiroidismo, y no al revés.

Para saber más sobre el hipotiroidismo: SÍNTOMAS DEL HIPOTIREOIDISMO.

MITO 10: "Comer zanahoria mejora la visión"

La zanahoria es rica en vitamina A, y la deficiencia de esta vitamina es una de las causas de la ceguera. Ahora, las personas que se alimentan normalmente, no son desnutridas y presentan niveles normales de vitamina A no obtienen ningún beneficio extra en el rendimiento visual si ingerir más zanahorias. Un coche necesita gasolina para caminar, pero no va mejor cuando su tanque está completamente lleno.

Por lo tanto, la vitamina A sólo mejora la visión en aquellos que tienen deficiencia de vitamina A.

Leer: VERDADES Y MITOS SOBRE LAS VITAMINAS.

MITO 11: "Masturbación causa acné"

La masturbación no causa el acné, así como no causa ginecomastia masculina (senos en los hombres), no hace crecer por las manos, no causa ceguera, no hace aumentar el pene y no vicia.

Resumiendo, la masturbación no causa ningún problema para la salud.

MITO 12: "Camisinha no protege contra el SIDA"

Desgraciadamente, este es un mito que hasta la Iglesia de vez en cuando ayuda a propagarse. El condón realmente no protege el 100%, pero sus defectos están muy relacionados con su uso equivocado, lo que puede hacer que se rompa, se caiga o salga del pene durante la penetración. El uso del preservativo, cuando se hace de forma correcta, es extremadamente eficaz en la prevención de la transmisión del VIH.

Lea: CAMISETA - Todo lo que usted necesita saber.
Lea: SABE COMO SE TRANSMITE El VIH.

MITO 13: "Beber agua en ayunas adelgaza"

No hay ninguna indicación de que esto sea cierto. Esta es sólo una de esas teorías que no tienen ninguna base científica.

MITO 14: "La homeopatía funciona tan bien como la medicina tradicional"

La homeopatía hasta el momento no ha podido presentar ningún trabajo científico relevante que pueda comprobar su eficacia. Todos los estudios ya publicados en revistas científicas de renombre muestran que la homeopatía es inferior a la medicina tradicional y presenta la misma tasa de éxito del placebo.

Si en los casos de acné, la gripe y otras infecciones respiratorias podemos incluso aceptar el tratamiento homeopático por ser enfermedades benignas o autolimitadas, el uso de la homeopatía, en lugar de la medicina tradicional, para enfermedades graves como el SIDA, cáncer, insuficiencia renal, lupus, infartos de miocardio e infecciones graves con sepsis, es peligroso y contraindicado.

MITO 15: "Comer plátanos impide los calambres"

No es así. En algunos casos el plátano puede disminuir la incidencia de calambres por ser rica en potasio, carbohidratos y agua. Pero en la mayoría de las personas con calambres recurrentes, el plátano poco ayuda si no se toman otras medidas.

Leer más en: TODO SOBRE CÁIMBRAS.

MITO 16: "El estrés causa úlcera en el estómago"

Casi todas las úlceras gástricas son causadas por la bacteria H.pylori o por el uso frecuente de anti-inflamatorios (lea: H.PYLORI (Helicobacter pylori) Síntomas y tratamiento).

El estrés puede causar lo que llamamos dispepsia funcional, que son síntomas de quemazón estomacal y ardor de estómago, que se asemejan a los síntomas de las gastritis y las úlceras. Muchas veces estos pacientes son sometidos a endoscopias que no revelan ningún tipo de lesión en el estómago.

Por lo tanto, el estrés suele causar síntomas parecidos a los de úlceras, pero no las realmente causa.

Para saber más sobre la dispepsia funcional, lea: DOLOR DE ESTÓMAGO - DISPEPSIA.

MITO 17: "Orina alivia dolor de quemaduras por agua viva"

Este mito es muy común en Estados Unidos y acaba por extenderse en el mundo a través de los programas de televisión.

No hay evidencia de que la orina pueda ser beneficiosa en estos casos. Por el contrario, existe el riesgo de empeoramiento del cuadro por un mayor estímulo a la liberación de toxinas por restos del agua viva que permanecen pegados en la piel después del contacto inicial.

El tratamiento de las quemaduras debe realizarse con limpieza local con agua caliente. Si usted busca un remedio casero, vinagre y crema de afeitar pueden ser opciones para retirar los restos adheridos a la piel.

MITO 18: "Té de rompe piedras para cálculo renal"

Muchos pacientes con crisis de cólico renal comienzan a tomar té de rotura de piedras con la esperanza de verse libres de la maldita piedra en los riñones. Desafortunadamente el té, de rompe piedras, sólo rompe piedras en el nombre.

No es que el té sea completamente inútil, pero en realidad funciona tanto como el agua. El hecho de ser un líquido hace que la cantidad de orina producida aumente, facilitando la expulsión de piedras pequeñas. Sin embargo, este razonamiento vale para cualquier líquido.

Algunos trabajos sugieren que el té pueda impedir la aparición de nuevos cálculos, pero los que ya existen no sufren ninguna alteración.

Leer: CÁLCULO RENAL (PIEDRA NOS RINS)

MITO 19: "Mantequilla es bueno para quemaduras"

Las quemaduras leves sólo se deben tratar con agua fría. No se debe pasar ninguna otra sustancia, debido al riesgo de infección de la herida y retraso en la cicatrización. Esto vale para la mantequilla, el hielo, el huevo, el aceite de cocina, etc.

Nunca estrope las burbujas. Mantenga la herida siempre limpia y protéjala con un pequeño vendaje.

Si desea saber más sobre quemaduras: QUEMADURAS SIMPLE - Tratamiento y cuidados básicos.

MITO 20: "Café mejora la intoxicación alcohólica"

Por ser un estimulante, el café se utiliza a menudo para mejorar los síntomas de la borrachera y la resaca. No funciona, además de poder empeorar la resaca, ya que la cafeína es un diurético y puede aumentar la deshidratación, que es una de las causas del malestar de la resaca.

Si desea saber más sobre la resaca lea: RESSACA E INTOXICACIÓN POR EL ÁLCOHOL

MITO 21: "Entrar en el agua después de las comidas hace mal"

¿Quién no escuchó de los padres esta alerta? Pero ¿por qué entrar en el agua después de comer hace mal? En realidad, no lo hace. Tomar baño o sumergirse en la piscina después de comer no tiene ningún riesgo.

Sin embargo, es bueno abrir un paréntesis aquí. Cuando comemos, el cuerpo desvía buena parte del flujo sanguíneo hacia el tracto digestivo para facilitar la digestión. Si hacemos algún ejercicio como correr o nadar, parte de esta sangre va a los músculos y perjudica el proceso de digestión. El baño caliente también puede tener un efecto similar por causar la dilatación de los vasos de la piel y desviar el flujo sanguíneo.

Luego, el problema no es el agua en sí, sino el hecho de que, quien entra en una piscina, suele hacerlo para nadar o ejercitarse. Si es sólo un baño refrescante, no hay problema alguno.

MITO 22: "Tomar frío causa gripe"

Este es otro mito extremadamente difundido por los padres. Los gripes y los resfriados son enfermedades infecciosas causadas por los virus de la gripe y el rinovirus, respectivamente (lee: DIFERENCIAS ENTRE GRIPE Y RESFRIADO). Por lo tanto, para ser recoger uno de los dos, hay contacto con alguien enfermo. Su refrigerador, por ejemplo, no transmite la gripe.

En el invierno, principalmente en los países de clima templado, realmente ocurren más casos de gripe. Esto se debe a dos razones. Uno es la variación estacional natural del virus, que es mayor en los meses de octubre, noviembre y diciembre, otoño e invierno en el hemisferio norte. Según porque en días fríos, la gente tiende a estar más reunida en lugares cerrados, favoreciendo la transmisión del virus.

MITO 23: "Tomar leche cuando se está gripado hace mal"

Hay un viejo mito que dice que el consumo de leche, o de leches en general, aumenta la producción de moco por las vías respiratorias, lo que teóricamente podría agravar cuadros de infección respiratoria. Los estudios sobre el tema, sin embargo, no pudieron mostrar ninguna relación entre el consumo de leche y el aumento de producción de moco o agravamiento de cuadros respiratorios por cualquier otro motivo.

MITO 24: "Tomar helado empeora la gripe o resfriado"

Este mito es en realidad una mezcla entre los dos mitos anteriores. Se une el consumo de productos lácteos con exposición al frío. Afortunadamente, esto tampoco es verdad. No hay evidencia de que tomar helado gripado vaya a tener cualquier interferencia en la evolución de la enfermedad.

Una observación necesita ser hecha, algunas personas tienen intolerancia a alimentos helados cuando están con la garganta inflamada. En estos casos, el consumo de helado podría agravar el dolor de garganta, pero esto no necesariamente indica que la enfermedad en sí podría agravarse.

Lea: DIFERENCIAS ENTRE GRIPE Y RESFRIADO.

MITO 25: "Vitamina c previene la gripe"

El uso de vitamina C para combatir gripes y resfriados ganó popularidad en la década de 1970, cuando el famoso bioquímico Linus Pauling (1901-1994), ganador del premio Nobel de química en 1954, pasó a propagar la idea que altas dosis de vitamina C ayudarían a combatir y prevenir las infecciones respiratorias virales. El problema es que las afirmaciones de Linus Pauling se basaron en opiniones personales y no estaban amparadas por estudios controlados, por lo que hoy sabemos que estaba equivocado en la mayoría de sus afirmaciones.

Recientemente, todos los estudios científicos sobre la relación entre la gripe y la vitamina C publicados desde 1966 hasta 2012 han sido revisados, y no se ha comprobado que la suplementación de vitamina C sea realmente eficaz en la prevención de la gripe en la población en general.

Para saber más sobre la vitamina C, lea: VITAMINA C - Importancia, efectos y alimentos ricos.

MITO 26: "Comer muy dulce causa diabetes"

Varios factores pueden llevar a la diabetes mellitus, pero comer dulces o azúcar, principalmente si de forma parcimoniosa, no es uno de ellos. De la misma manera, comer chocolate, por sí solo, tampoco conduce a la diabetes.

Pero hay que tener cuidado, el consumo exagerado de dulces puede provocar enfermedades, tales como el síndrome metabólico y la obesidad, estos sí, factores de riesgo para la diabetes. Por lo tanto, comer dulce sólo tiene riesgo de provocar la diabetes si se hace de forma exagerada y llevar a una gran ganancia de peso.

Lea: OBESIDAD Y SÍNDROME METABÓLICO y DIABETES MELLITUS

MITO 27: "Comer chocolate causa acné"

No hay ningún estudio que pueda comprobar que el comer chocolate causa acné o empeora un cuadro existente de acné.

Lo interesante es que ese mito es tan antiguo, que en 1969, la prestigiosa revista médica JAMA (Journal of the American Medical Association) publicó un estudio sobre el tema. Los pacientes con acné se dividieron en dos grupos: uno de ellos fue sometido a una dieta con 10 veces más chocolate que lo habitual, mientras que el otro fue sometido a una dieta sin chocolate. Al cabo de 1 mes, no fue posible identificar ninguna diferencia, ni en la cantidad ni en la gravedad del acné, en ambos grupos.

El hecho es que éste no fue ni el primero ni el último estudio sobre el asunto. Hay varios estudios publicados en los últimos 50 años, y ninguno de ellos ha podido comprobar cualquier relación entre el consumo de chocolate y el surgimiento del acné.

MITO 28: "Azúcar deja a los niños hiperactivos"

Este es uno de esos mitos que todo el mundo ha visto representado en películas o programas de televisión. Diversos estudios ya intentaron comprobar esa asociación, pero ninguno de ellos tuvo éxito.

El exceso de azúcar debe ser evitado en los niños, pues está asociado a un mayor riesgo de obesidad infantil, pero en relación a la hiperactividad, no existen evidencias científicas.

Es importante destacar que algunos estudios apuntan a un pequeño aumento de la excitación en los niños que consumen muchas golosinas con aditivos y colorantes artificiales. El posible problema de los dulces, por lo tanto, no es el azúcar, sino esas dos sustancias.

MITO 29: "Un chicle tragado lleva 7 años para ser digerido"

Este es uno de esos mitos que la mayoría de la gente oye de sus padres. La goma en sí es una sustancia artificial, que nuestro organismo no es capaz de digerir, ni en 7 ni en 70 años. La cuestión es que si una sustancia no se puede digerir, pasa por todo el tracto gastrointestinal de forma inalterada y se elimina en las heces dentro de 24 a 48 horas.

El engullir un chicle sólo sería un problema grave si era lo suficientemente grande para quedar impactado en algún punto del tracto digestivo. En realidad, los pocos casos en la literatura científica de obstrucción intestinal por chicle ocurrieron en niños que tragar varias gomas de mascar al mismo tiempo o tragar chicles con otros objetos juntos, como monedas.

MITO 30: "Teléfono celular puede causar tumor cerebral"

No hay evidencia de que las ondas de radiofrecuencia de los teléfonos celulares aumenten el riesgo de neoplasia del cerebro.

Un gran estudio danés siguió a 420.000 usuarios de móviles durante 20 años y no mostró ningún aumento en la incidencia de tumores, independientemente de la cantidad de horas expuestas al teléfono.


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